Slow Travel

Como sabéis, en weWalking somos seguidores del Slow Movement (Movimiento Lento). Éste aboga por un cambio cultural hacia la desaceleración del ritmo de vida, saboreando las horas y los minutos en lugar de contarlas y tratando de hacer todo lo mejor posible, en lugar de lo más rápido posible. Derivado del Slow Movement, o como ramas que nacen del árbol principal, encontramos el Arte Slow, Cittaslow, Educación Slow o Moda Slow, entre otros, sin olvidarnos del Slow Food, quizá la rama más visible de todas ellas (ver más).

weWalking apuesta así, por el Slow Travel y entendemos éste como una forma de viajar que sea respetuosa con el medio ambiente, con las costumbres y tradiciones de los lugares a los que se viaja. No se trata de ir a un lugar a “visitarlo”, se trata de descubrir nuevos espacios, disfrutarlos y conocerlos, pudiendo integrarse en su día a día.

pies_walkingBizkaia

En todas las experiencias que os proponemos, añadimos ese componente de un paseo tranquilo en el que vemos y disfrutamos de los paisajes por los que pasamos, sintiendo la tierra que pisamos. Por eso también, intentamos dar un plus a nuestras experiencias a través de:

  • uno de los oficios más ligados a la cultura vasca (Experiencia Urkiola y la vida del pastor);

  • la forma de vida tradicional (Experiencia Gorbea y visita al Euskal Baserria, ecomuseo de la historia del caserío vasco);

  • la historia de uno de los vinos con más arraigo (Experiencia Orduña y visita a una bodega de txakoli);

  • las cuevas que se esconden en nuestro subsuelo (Experiencia Pozalagua y visita a las cuevas, galardonadas en el año 2013 con el Mejor Rincón de la Guía Repsol);

  • la gastronomía tradicional (nuestras experiencias de día llevan incluida una comida en un baserri o caserío de la zona);

  • la red Cittaslow, movimiento europeo por el que varias ciudades han sido nombradas como “ciudades lentas”, entre ellas Lekeitio (Experiencia Pueblos Costeros).

Estos son los principios en los que se basa este movimiento (ver más):

  1. Comienza en tu propia casa. La clave para un viaje slow es un estado de ánimo. Supone atreverse a salirse de las rutas turísticas.

  2. Viaja slow. Evita los aviones si es posible y en cambio, disfruta con el barco, los buses locales y los trenes. La velocidad destruye la relación con el paisaje, el viaje slow la recupera.

  3. Puedes estar ansioso de llegar a tu destino, pero no dejes que la ansiedad te impida disfrutar del placer de viajar.

  4. Visita los mercados y tiendas locales.

  5. Disfruta la cultura de los cafés. Sentado en un bar te transformas en parte del paisaje urbano y dejas de ser un simple observador.

  6. Date el tiempo para entender un poco el idioma o dialecto de la zona. Aprende algunas frases, usa diccionario y compra un periódico local.

  7. Conéctate con la comunidad. Escoge alojamientos y restaurantes adecuados dentro del área que estás visitando.

  8. Haz lo que los autóctonos hacen, no sólo lo que las guías dicen.

  9. Disfruta de lo inesperado. El hecho de perder un tren o un bus, crea nuevas oportunidades

  10. Piensa en cómo puedes contribuir con la comunidad que estás visitando.

weWalking apuesta por el Slow Travel, ¿y tú?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *